Cocinar con medio mundo en la pantalla: Cómo ver recetas de todas partes sin sustos

Reconozcámoslo: hoy se cocina tanto con la sartén como con el móvil apoyado en la encimera. Buscamos una receta, seguimos a cocineros de otros países, ponemos un programa de cocina
mientras se hace el sofrito y de paso compramos ese ingrediente raro que no encontramos en el súper de al lado. La cocina de casa se ha llenado de pantallas, y eso es maravilloso, porque nos abre recetas de sitios a los que quizá nunca viajaremos.
El problema aparece cuando ese contenido no está disponible en España, o cuando cocinamos conectados a una red que no es la nuestra. Ahí conviene tomar un par de precauciones sencillas para que la afición por la cocina internacional no acabe en un disgusto.

Cuando la receta que quieres ver no está disponible aquí
Seguro que te ha pasado: encuentras un programa de cocina o un canal buenísimo de otro país y, al darle al play, aparece el temido aviso de que ese contenido no está disponible en tu región. Es lo que se llama bloqueo geográfico, y afecta a muchas plataformas de streaming según el país desde el que te conectes.
Una forma habitual de sortearlo es usar una vpn, una herramienta que hace que tu conexión parezca que sale desde otro país. Así puedes acceder a bibliotecas de contenido de otros lugares y ver ese programa de repostería francesa o esa serie de cocina asiática que aquí no aparece. De paso, cifra tu conexión, que es justo lo que nos interesa en el siguiente punto.
Cocinar conectada a la wifi de la cafetería
No siempre cocinamos en casa. A veces consultamos la lista de la compra o una receta desde el móvil en una cafetería, en casa de un familiar o aprovechando la wifi gratuita de un sitio público. Esas redes abiertas son cómodas, pero también son el lugar preferido de quienes quieren cotillear lo que haces.
El Instituto Nacional de Ciberseguridad lo explica con claridad en sus recomendaciones sobre conexiones seguras: en una red pública, alguien podría interceptar lo que envías, incluidas contraseñas o datos bancarios si te da por comprar ingredientes online. Su consejo es directo: evita las tareas sensibles en esas redes o protege la conexión con una red privada virtual.
Unas cuantas costumbres ayudan mucho:
● No introduzcas datos de pago conectada a una wifi pública sin protección.
● Desactiva la conexión automática a redes abiertas en el móvil.
● Cierra sesión en tus cuentas cuando termines si usas un dispositivo compartido.
● Reserva la wifi pública para mirar recetas, no para tareas delicadas.
Lo mismo que cuidas los ingredientes, cuida tu conexión
En la cocina somos cuidadosas: elegimos buen producto, lavamos bien las verduras, respetamos los tiempos. Con internet merece la pena tener el mismo mimo, sobre todo ahora que buena parte de nuestra vida culinaria pasa por la pantalla. No hace falta ser una experta en tecnología para dar estos pasos, igual que no hace falta ser chef para bordar unas recetas saludables en casa.
Al final, se trata de disfrutar de la cocina del mundo entero desde tu propia cocina, con la tranquilidad de que nadie se cuela en tu conexión. Dedicar cinco minutos a protegerte es como
precalentar el horno: un pequeño paso previo que hace que todo lo demás salga mucho mejor.
Deja una respuesta

Te pueden interesar: