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Crema de calabaza y zanahoria con garbanzos ecológicos crujientes

Crema de calabaza y zanahoria con garbanzos ecológicos crujientes

Hay recetas que apetecen especialmente cuando llegamos a casa y buscamos algo calentito, sencillo y reconfortante. Esta crema de calabaza y zanahoria con garbanzos ecológicos crujientes es una de ellas. Tiene una textura suave y cremosa, un sabor ligeramente dulce que encanta a pequeños y mayores y un toque crujiente que la hace todavía más especial.

En casa nos gusta preparar platos con ingredientes sencillos, de los que podemos encontrar fácilmente en la despensa o en la frutería. Y si, además, aprovechamos para elegir alimentos ecológicos certificados, mejor que mejor. Para esta receta podemos utilizar garbanzos, aceite de oliva virgen extra y especias ecológicos certificados, que se pueden encontrar en tiendas especializadas como Etik & Bio, una tienda online de alimentación y productos ecológicos.

Lo mejor de todo es que no necesitamos complicarnos demasiado. Mientras las verduras se cocinan tranquilamente en la olla, podemos preparar los garbanzos crujientes en el horno. Así tendremos una crema deliciosa, nutritiva y con una combinación de texturas que invita a repetir.

Ingredientes para preparar la crema de calabaza y zanahoria

Para 4 personas

Tiempo: 50 minutos

Preparación: Fácil

Para preparar esta receta necesitarás los siguientes ingredientes:

  • 600 g de calabaza, limpia y sin piel

  • 3 zanahorias medianas

  • 1 patata mediana, para conseguir una textura más cremosa

  • 1 cebolla pequeña

  • 1 diente de ajo

  • 750 ml aproximadamente de caldo de verduras o agua

  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

  • Sal al gusto

  • Pimienta negra al gusto

  • Una pizca de nuez moscada, opcional

  • 1 cucharadita de cúrcuma, opcional

Para los garbanzos crujientes:

  • 250 g de garbanzos cocidos y escurridos e

  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra ecológico certificado

  • ½ cucharadita de pimentón dulce ecológico certificado

  • ½ cucharadita de comino ecológico certificado

  • Una pizca de sal

  • Pimienta negra al gusto

Un pequeño consejo al elegir los ingredientes: si te gusta llenar la despensa con productos de calidad, puedes comprar los garbanzos, el aceite de oliva y las especias ecológicos certificados en Etik & Bio. Es una tienda online especializada en alimentación y productos ecológicos certificados, con opciones de despensa, legumbres y frutos secos, entre otros productos, y envío a toda España. Así resulta más fácil tener a mano ingredientes para preparar recetas caseras como esta.

Si utilizas garbanzos secos en lugar de cocidos, recuerda dejarlos en remojo y cocerlos previamente hasta que estén tiernos. Para ahorrar tiempo entre semana, los garbanzos cocidos son una alternativa muy práctica.

Cómo hacer crema de calabaza y zanahoria paso a paso

1. Preparamos las verduras

Empezamos pelando la calabaza, las zanahorias, la patata y la cebolla. Retiramos las semillas de la calabaza y cortamos todas las verduras en trozos medianos. No hace falta que queden perfectos, porque después trituraremos todo.

Pelamos también el diente de ajo y lo picamos finamente.

Si tenemos las verduras preparadas antes de encender el fuego, cocinar será mucho más sencillo y podremos disfrutar del proceso sin prisas.

2. Sofreímos la cebolla y el ajo

Ponemos una olla amplia a fuego medio y añadimos dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Incorporamos la cebolla picada y la dejamos cocinar durante unos 4 o 5 minutos, removiendo de vez en cuando.

Cuando empiece a ponerse transparente, añadimos el ajo y cocinamos durante un minuto más. Es importante que no se queme, porque podría dar un sabor demasiado fuerte a la crema.

Este pequeño sofrito es uno de esos trucos caseros que marcan la diferencia. Aunque podríamos cocer directamente todas las verduras, dedicar unos minutos a este paso ayuda a conseguir un resultado más sabroso.

3. Cocinamos la calabaza y la zanahoria

Añadimos a la olla la calabaza, las zanahorias y la patata. Removemos durante un par de minutos para que se mezclen bien con el sofrito.

A continuación, incorporamos el caldo de verduras o el agua. No es necesario cubrir las verduras con demasiado líquido desde el principio: es mejor añadir lo justo y ajustar la cantidad al final si queremos una crema más ligera.

Salpimentamos al gusto y, si nos apetece, agregamos una pizca de nuez moscada o cúrcuma. Las especias ecológicas certificadas son una buena opción para dar aroma a los platos cotidianos sin necesidad de recurrir a ingredientes complicados.

Tapamos la olla parcialmente y dejamos cocinar a fuego medio durante unos 20-25 minutos, hasta que la calabaza, la zanahoria y la patata estén tiernas.

4. Trituramos hasta conseguir una crema suave

Cuando las verduras estén cocidas, retiramos la olla del fuego y trituramos con una batidora hasta obtener una textura fina y homogénea.

Si la crema queda demasiado espesa, añadimos un poco más de caldo o agua caliente. Si, por el contrario, nos gusta más consistente, podemos dejarla unos minutos al fuego para que reduzca ligeramente.

Probamos y rectificamos de sal y pimienta si hace falta.

En este punto, la crema ya está lista para servir, pero todavía nos falta el toque especial de la receta: los garbanzos crujientes, que aportarán textura y harán que un plato tan sencillo resulte mucho más apetecible.

Cómo preparar garbanzos ecológicos crujientes al horno

5. Escurrimos y secamos bien los garbanzos

Escurrimos los garbanzos cocidos y los enjuagamos si vienen en conserva. Después, los secamos muy bien con papel de cocina o con un paño limpio.

Este paso es importante para que queden crujientes por fuera. Si están demasiado húmedos, tardarán más en dorarse y su textura será menos agradable.

Una vez secos, los ponemos en un bol y añadimos una cucharada de aceite de oliva virgen extra ecológico certificado, el pimentón dulce, el comino, una pizca de sal y un poco de pimienta negra.

Mezclamos con cuidado hasta que todos los garbanzos queden bien impregnados de aceite y especias.

6. Horneamos hasta que estén dorados

Precalentamos el horno a 200 °C, con calor arriba y abajo.

Extendemos los garbanzos sobre una bandeja cubierta con papel de horno, procurando que queden en una sola capa y sin amontonarlos.

Horneamos durante unos 25-35 minutos, removiendo a mitad de cocción para que se doren de manera uniforme. El tiempo puede variar según el tamaño de los garbanzos y la potencia del horno, así que conviene vigilarlos durante los últimos minutos.

Cuando estén dorados y crujientes, los sacamos del horno y dejamos que reposen unos minutos. Al enfriarse ligeramente, su textura se volverá más firme.

El pimentón aporta un toque suave y el comino combina de maravilla con el dulzor de la calabaza y la zanahoria. Si en casa hay niños o preferís sabores más suaves, podéis reducir las especias y preparar una parte con solo aceite de oliva y una pizca de sal.

Cómo servir la crema de calabaza y zanahoria con garbanzos

Llegamos a la mejor parte: montar los platos y sentarnos a disfrutar.

Repartimos la crema caliente en cuatro cuencos y colocamos por encima un puñado de garbanzos crujientes. Podemos terminar con un hilo de aceite de oliva virgen extra, una pizca de pimienta negra o unas semillas de calabaza si queremos darle un toque más vistoso.

Mi consejo es añadir los garbanzos justo antes de servir. De esta manera, se mantienen crujientes y contrastan con la suavidad de la crema. Si los mezclamos con demasiada antelación, absorberán humedad y perderán parte de su textura.

Este plato funciona muy bien como primer plato en una comida familiar, pero también puede convertirse en una cena completa acompañándolo de una rebanada de pan integral tostado o de una pequeña ensalada.

Además, si preparamos una cantidad generosa de crema, podemos guardar la que sobre en un recipiente hermético en la nevera durante unos 3 días. Para recalentarla, basta con ponerla a fuego suave y añadir un chorrito de agua o caldo si se ha espesado.

Los garbanzos crujientes, en cambio, es mejor conservarlos por separado, una vez fríos, en un recipiente seco y hermético. Aunque pueden perder algo de textura con el paso de las horas, podemos devolverles parte del crujiente calentándolos unos minutos en el horno o en la freidora de aire.

Trucos caseros para que la receta quede todavía más rica

Cada cocina tiene sus pequeños trucos, y esta crema admite bastantes variaciones sin perder su esencia.

  • Para conseguir una textura más cremosa: añade un chorrito de bebida vegetal sin azúcar, como bebida de avena, al triturar las verduras. También puedes utilizar un poco más de patata.

  • Para potenciar el sabor: asa la calabaza en el horno antes de incorporarla a la olla. Tardará algo más, pero quedará con un sabor más intenso y ligeramente caramelizado.

  • Para dar un toque diferente: prueba a utilizar curry suave, tomillo o romero en lugar del comino. Cada especia aporta un matiz distinto.

  • Para aprovechar las verduras: si tienes una zanahoria más o un trozo de calabaza que ha quedado en la nevera, puedes incorporarlo sin problema. Es una receta muy agradecida con las cantidades.

  • Para ahorrar tiempo: utiliza garbanzos cocidos y prepara los crujientes mientras las verduras hierven. Así aprovecharás el tiempo y tendrás ambos componentes listos casi a la vez.

También puedes adaptar la receta a los gustos de tu familia. Si preferís una crema muy suave, reduce la cantidad de pimienta y prescinde de las especias más intensas. Si os gustan los sabores más marcados, el comino y el pimentón ahumado son una combinación estupenda.

Una receta sencilla con ingredientes ecológicos para disfrutar en familia

Lo bonito de la cocina casera es que no hace falta preparar platos complicados para comer rico. Con una calabaza, unas zanahorias, una patata y unos garbanzos podemos preparar una receta reconfortante, llena de sabor y perfecta para los días en los que apetece algo calentito.

Elegir ingredientes ecológicos certificados también puede formar parte de nuestra manera habitual de cocinar. Si queremos tener legumbres, aceite de oliva, especias y otros productos de despensa a mano, Etik & Bio (etiketbio.es) es una opción que podemos consultar. Su tienda online reúne alimentos ecológicos certificados y otras categorías, como frutos secos, bebidas vegetales, cosmética natural y productos de limpieza ecológicos, con envío a toda España.

Así podemos organizar mejor nuestra despensa y disponer de ingredientes versátiles para preparar recetas sencillas durante toda la semana, sin convertir la compra en una tarea complicada.

Esta crema de calabaza y zanahoria con garbanzos crujientes es una de esas recetas que merece la pena repetir: es fácil de preparar, permite aprovechar ingredientes cotidianos y combina una base suave con un acompañamiento lleno de textura.

Y ahora cuéntame, ¿tú cómo preparas la crema de calabaza en casa? ¿Eres de añadir picatostes, semillas, frutos secos o también te gusta darle un toque crujiente con legumbres? ¡Me encantará conocer tus ideas y tus trucos de cocina!

Alicia

Me gusta cocinar platos sencillos, recetas de mi madre, propuestas fáciles que en casa tomen con alegría. Un domingo de invierno sin hornear pan y magdalenas, no es domingo para mi, me relaja, además mis niños lo disfrutan después.

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